La Cordillera Cantábrica, que se extiende por todo el norte de la Penísula, separando la España Verde de las regiones de la Meseta, presenta características diferentes según los tramos, adoptádndo nombres diversos. La zona más agreste, montañosa y, sin duda con mayores atractivos y belleza es la cordillera conocida como Picos de Europa.
Esta cordillera ocupa territorios de tres Comunidades
Autónomas: Principado de Asturias,
Cantábria y Castilla y León, y a su vez est dividida en tres macizos: el más occidental, conocido como Cornión, en central, llamado Urrel, y el más oriental, que recibe el nombre de Andara.
De los tres macizos, posiblemente sea el occidental el que más atractivos y contrastes
presenta para el visitante. No en vano ha sido Parque Nacional desde principios de siglo (el primero
de España), ahora extendido a los tres macizos y cesan el nombre de Parque Nacional de los Picos de
Europa
Es este un macizo algo menos agreste que el central y más apropiado para la
ganadería de alta montaña, aunque la belleza de sus rocas calizas y la hermosura de sus cumbres no desmerecen en absoluto a ninguno de los otros.
Desde tiempos históricos esta tiera de alta montaña ha sido perfeccionada por la mano del
hombre, del pastor, que sube sus ganados al principio de la primavera, para que pennanezcan alli
hasta la llegada de las primeras nieves. A las vegas (espacios verdes con postizales en los valles
glaaciares de alta montaña) se les llama majadas cuando son ocupadas por los pastores y sus
rebaños. Estas majadas son de titularidad pública y se gestionan por los propios pastores,
constituidos y organizados en instituciones de gobierno propias, y con elección democrática de sus representantes, en una tradición que no sabemos a
ciencia cierta cuando arranca, tal es su
antiguedad. Gcneralmente los pastores se organizan por majadas, que se suelen corresponder con
los pueblos de origen de los pastores en los valles bajos.
El ciclo del pastoreo es anual, y durante el invierno, los ganados bajan hacia los valles bajos
donde el ganado disfruta de un clima más benigno, para comenzar, al año sigiente, con el mismo
proceso.
Para el visitante que quiera acercarse a estos lugares existen multitud de posibilidades,
desde el simple paseo tranquilo y apto para todos, hasta la escalada de élite, ya que los paisajes se van graduando en altura. Abajo, los valles fértiles y humanizados, como el del río Güeña, que atraviesa el Concejo dejando a su paso una hermosa vega. Si ganamos un poco de altura, nos encontramos con las primeras manchas boscosas, aún alternando con los prados de pasto. Más arriba, se cierra la Naturaleza en bosques cerrados de inigualable encanto, que dan paso a la piedra caliza de las montañas, entre las cuales, y aprovechando los lechos GIaciales, las altas vegas en las que majadean los pastores.
Partiendo del Concejo de Onís y hacia los Picos de Europa, existen numerosas rutas, las cuales es difícil señalar aquí, pero sobre las que existe infonnación suficiente para el viajero que quiera acercarse a Onís. No obstante señalar que algunos de los parajes más famosos y conocidos
de los Picos de Europa se encuentran en territorio de Onís, como la célebre Vega de Ario, señalada por algunos autores como la más bella de toda la cordillera, y a partir de la cual se puede acceder a la mítica altura del Jultayu, o la hermosísima majada de Belbín, que se encuentra al final de un
precioso paseo que parte de Onís. También se encuentran en el Concejo la Sierra de Covalierda, y el conjunto de majadas conocido como los Puertos Altos de Onís, lugar por el que, según la leyenda, huyeron los ejercitos derrotados por Pelayo en Covadonga o el conocido monte Hibeu,
desde cuya cima se divisa la costa.
En resumén, el Concejo de Onís presenta una singular conblnación y gradación de paisajes,
muy representativa de lo que es la región asturiana.